Escalera al cielo directa y sin plagio comprobado

Por Sergio Araya Alfaro

Es un hecho que las grandes canciones del rock son reconocidas -aparte del infaltable solo- por sus intros o en su defecto, por riffs que desde su primera reproducción quedan grabadas en la memoria auditiva de los fanáticos y también de los que no lo son. En ese contexto, probablemente una de las introducciones en guitarra más recordadas del paraíso rock sea la de “Stairway to heaven”, patentada por esa factoría de canciones llamada Led Zeppelin, banda que a pesar de la genialidad compositiva de la dupla Page – Plant e interpretativa de sus compañeros de ruta, ha sido puesta en el banquillo de los acusados por plagio en más de una ocasión, resultando incluso vencidos en una demanda interpuesta hace algunos años por Willie Dixon –uno de los grandes artífices del Chicago blues– en relación al sospechoso parecido de su canción “You need love” –grabada por Muddy Waters- y “Whole lotta love”, incluida en el álbum de los británicos, Led Zeppelin II.

Lo concreto en relación a “Stairway to heaven” es que en su momento fue cuestionada y los británicos llevados a juicio en San Francisco (Estados Unidos) por el guitarrista de la banda Spirit, Randy Wolfe, exponiendo a Zeppelin al pago de una cifra millonaria por concepto de daños. El sustento de la demanda inicialmente era la “inspiración” que se había apoderado de Jimmy Page durante la gira compartida por ambas bandas a fines de los años sesenta.

El juicio iniciado hace algunos años –si bien hacía tambalear nuevamente a Zeppelin y ubicaba a su guitarrista como alguien con pocos escrúpulos al momento de registrar una canción- fue echado por tierra esta semana cuando una Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de la citada ciudad norteamericana, estableció que a pesar de que la secuencia armónica de la canción de Spirit sonaba parecido, no era “intrínsecamente similar“ a la intro de “Stairway to heaven”, negando la posibilidad a una banda desconocida de entrar por la puerta ancha de la recompensa económica por apropiación intelectual. Lo relevante de todo esto finalmente, es que la estatura de Led Zeppelin como banda rock radica precisamente en lo amplio de su horizonte compositivo cargado de influencias bluseras y experimentación sonora.

Page ha sido catalogado en algunos medios extranjeros como un verdadero tacaño del rock y acusado de beber del blues más de la cuenta, pero ¿alguien puede negar su calidad interpretativa y la influencia ejercida en innumerables músicos que sí llegaron a la fama siguiendo su huella? Indudablemente tanto dedo acusador no desmerece la figura de un músico como Page, pero tal parece que aparte del talento y virtuosismo, también es necesario tener cerca un abogado que conozca los recovecos de la ley y sepa establecer desde el material musical la diferencia entre “parecido” e “intrínsecamente similar” y con ello convencer a un juez.

Foto: www.thebigphill.co.uk