Crece incertidumbre de trabajadores del salmón

Desde febrero la industria acuícola viene experimentando sobresaltos. Primero las empresas debieron detener las exportaciones de salmón hacia China, luego vino el bloqueo para el ingreso de productos a Rusia y ahora la situación – país tiene en vilo la operación de las empresas.

A pesar de que la industria comenzó el año con una contracción significativa, actualmente está experimentando un repunte que hace ver el futuro cercano con optimismo. En este escenario, las plantas de la industria salmonera han seguido funcionando y tomando medidas para minimizar los riesgos de contagio, sanitizando plantas de procesos y buses, controlando la temperatura de los trabajadores al ingreso y enviando a sus casas a los trabajadores mayores de 60 años, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.

Sin embargo, la preocupación de los trabajadores lejos de desaparecer ha aumentado. Ante un escenario sanitario complejo, en el cual la autoridad ha llamado a evitar las aglomeraciones, se preguntan cómo seguirán funcionando las plantas cuyos turnos superan por lejos las cincuenta personas que ha indicado el gobierno como límite.

Gustavo Cortés, Presidente de la Federación de Trabajadores de la Industria del Salmón de Quellón y Chiloé, señaló que “con estas crisis existe una mayor preocupación, porque vemos que con cada crisis los primeros afectados somos los trabajadores. Todas las empresas que entran en crisis señalan que deben reducir costos y esta reducción parte por los trabajadores y la mano de obra.”

Cortés fue enfático en señalar que “en las plantas se mantiene la aglomeración de gente y las empresas siguen operando normalmente. Si la empresa salmonera paraliza un día, va a haber despidos. Consultado acerca de la implementación de una barrera sanitaria el dirigente señaló estar a favor de cerrar la isla “y hacer una cuarentena como corresponde”.